La ansiedad es una afección mental y física. 2º parte

Es la percepción mental de la ansiedad lo que te conturba, pero un estado de ansiedad es más que eso, es también un estado grave de incomodidad física, de palmas sudorosas, manos temblorosas, y otros muchos síntomas puramente físicos. Para entender realmente la ansiedad, has de entender la estrecha relación existente entre mente y cuerpo, pues un estado de ansiedad es una afección psicológica y física.
La ansiedad provocada por una situación de estrés es, una mezcla de lo físico y de lo psicológico, ésta es la clave, no sólo para comprenderla sino para derrotarla o controlarla. Por ejemplo, cuando estamos ante una situación de estrés competitivo como puede ser la ultima vuelta de carrera en una definición de campeonato, en esta situación se alcanza un nivel de ansiedad bastante elevado, se empieza a sentir síntomas físicos como sudoraciones y sólo porque el cuerpo lo ha producido automáticamente.
Las personas carecemos de control voluntario sobre nuestro sistema nervioso autónomo, el cual, a su vez, controla todas estas funciones corporales que están en marcha en todo momento sin que nos percatemos de su acción. El problema para un deportista en una situación de estrés es que las cosas se salen un poco de control, se desbocan, y en vez de ser automáticas y silenciosas, esta parte de nuestro sistema nervioso comienza a producir sensaciones que no nos agradan, sensaciones que hemos aprendido como estresantes.
La glándula adrenal es la parte del sistema nervioso automático. Tal vez te extrañe un poco, pero las glándulas reaccionan al estímulo nervioso y no hay nada de extraño en el modo en que reacciona nuestra glándula adrenal. La adrenalina es uno de los transmisores químicos del sistema nervioso autónomo, y la glándula adrenal, localizada justo por encima del riñón, produce la sustancia denominada adrenalina y la libera al torrente sanguíneo en respuesta a la estimulación por un nervio procedente del cerebro.
Entonces cuando el deportista analice una situación de peligro, la glándula liberará adrenalina. Utilizando el torrente sanguíneo para distribuir la adrenalina, el cuerpo es capaz de estimular todo nuestros órganos diferentes al mismo tiempo, produciendo una reacción en masa.
Proceso por el que se producen los síntomas.
Ante una situación estresante, se produce la reacción explicada anteriormente, que liberaba adrenalina al torrente sanguíneo que nos hace sentirnos muy mal. Aprendemos a temer estos síntomas que asociamos con una situación particular (última oportunidad para marcar el tiempo de clasificación) y entramos en un círculo vicioso si no somos capaces de controlar estas situaciones.
El proceso es el siguiente:
UNA SITUACION DE ESTRÉS COMPETITIVO.
SINTOMAS DE ANSIEDAD.
TEMOR A LOS SINTOMAS.
HACE QUE LOS SINTOMAS EMPOREN.
Se va a poner un ejemplo para entender el siguiente gráfico:
Ese deportista que estaba a punto de definir la carrera en la última curva de la vuelta final. Este piloto sabe que no puede fallar que se juega la carrera. Esa presión, el corredor la entiende como una situación estresante, que ha sido aprendida. Entonces el cuerpo automáticamente libera adrenalina al torrente sanguíneo lo que provocarán síntomas de la ansiedad como son las sudoraciones, temblores de las manos y piernas, etc. Este piloto teme la aparición de estos síntomas, entonces al aparecer, lo que hacen es empeorar lo que provocará una disminución del rendimiento o provocará que ese piloto no tenga la concentración adecuada para la realización de esa maniobra, lo que hará que falle.
Síntomas generales de la ansiedad.
A continuación se va a ver una serie de ejemplos de los principales síntomas que se pueden desencadenar provocados por una situación de estrés competitivo: (sólo se citará ejemplos de síntomas que han podido sentir los deportistas en situaciones estresantes, y no personas con ansiedad excesiva)
* Tensión muscular, dolores y molestias estomacales, dificultades respiratorias, diarrea y ganas de orinar, fatiga excesiva, boca seca, auto habla negativa, dificultades para dormir, trepidación, leve mareo, palpitaciones y molestias estomacales.
Ningún deportista siente todos estos síntomas a la vez, pero en ocasiones un síntoma puede desencadenar otro. Así el hecho de que, cuando supera un síntoma, puede superar más, pues muchos síntomas son provocados por los mismos factores físicos.
Manifestaciones de la ansiedad en la competición.
La ansiedad precompetitiva es un estado negativo, que ocurre durante las 24 horas anteriores a una competición. La ansiedad precompetitiva resulta de un desequilibrio entre las capacidades percibidas y las demandas del ambiente deportivo. Cuando las demandas percibidas están equilibradas con las capacidades percibidas, se experimenta un estado óptimo de (alerta/vigilancia). La ansiedad precompetitiva resulta cuando la destreza y la habilidad del deportista no son percibidas como equivalentes a las del contrincante.
Hay cinco factores que intervienen en la ansiedad precompetitiva:
* SINTOMAS FISICOS: molestias digestivas temblores, etc.
* SENTIMIENTOS DE INCAPACIDAD: sensación de no estar preparado, de que algo está mal.
* MIEDO AL FRACASO: a ser vencido, a retrasarse, a no cumplir con las expectativas.
* AUSENCIA DE CONTROL: sentirse gafe, mala suerte.
* CULPABILIDAD: dañar al oponente, jugar sucio, hacer trampas, etc.
Con respecto a los factores personales-situacionales, existen algunas situaciones características que contribuyen a convertir un estímulo en una situación de ansiedad; entre ellas se citan: los cambios en la situación habitual, información insuficiente o errónea, sobrecarga en los canales de procesamiento, importancia del evento, inminencia del estímulo, falta de habilidad para controlar la situación, autoestima, etc.
Con respecto a la percepción del rival, este apartado se podría relacionar con la ansiedad precompetitiva. Cuando un deportista sabe con el rival que va a competir, desde ese momento empieza su preocupación si sabe que es superior a él. No está relajado con lo que tendrá muchas preocupaciones que harán disminuir su rendimiento notablemente.
